Legado utilitario

El presidente de la República, Martín Vizcarra, anunció que este conjunto de siete edificios, con un total de 1,096 departamentos que albergaron a los deportistas de élite que llegaron al Perú el año pasado, servirá para acoger a las personas que presenten los síntomas del covid-19, para lo cual recibirán el acondicionamiento sanitario respectivo en pos de la recuperación de los pacientes a cargo del personal especializado del Ministerio de Salud.

Estamos ante el caso de una inversión dirigida a un certamen, y que ahora, frente la emergencia nacional del aislamiento social obligatorio, sirve oportunamente como infraestructura médica para que los afectados reciban atención “con el equipo médico mínimo necesario”, tal como lo ha subrayado el Jefe del Estado tras la reciente sesión de la comisión multisectorial de alto nivel contra el coronavirus, en la que se evaluó precisamente el carácter utilitario de la infraestructura.

Por lo pronto, dos de las siete torres de la Villa, conformadas por edificios de 19 y 20 pisos, se destinarán para la emergencia; y el Ministerio de Salud, en coordinación con el Ministerio de Vivienda y Construcción, iniciará a la brevedad el acondicionamiento requerido para dichos pacientes. Una proyección inicial determina que ambas torres podrían albergar a un total de 3,000 pacientes que requieran oxígeno y supervisión médica.

El Mandatario remarcó que aquí llegarán solo las personas infectadas que no requieran cuidados intensivos porque el Hospital de Lima Este Vitarte será el establecimiento para recibir a quienes presentan síntomas de gravedad.

Vemos que la inversión del Estado para la celebración de los Juegos Panamericanos 2019 tiene un prolongado efecto utilitario que resulta conveniente en los momentos difíciles que vive el Perú y los demás países por el avance de la pandemia en el mundo, sin distinguir fronteras o regiones geográficas, y que de no tomar medidas extremas de prevención, como el aislamiento total, continuará causando muertes en población vulnerable como los adultos mayores, personas con enfermedades preexistentes o con defensas bajas por algún mal crónico.

Es claro que la utilización de la Villa Panamericana por sí sola no será suficiente en el esquema global de control del coronavirus, pero sí aporta significativamente a la estrategia sanitaria del Ministerio de Salud, que se complementará con otras medidas, como la compra de un millón 400,000 pruebas rápidas y 200,000 pruebas moleculares para detectar el covid-19 a escala nacional, y el aislamiento social obligatorio que todos los peruanos debemos respetar dentro de nuestra responsabilidad cívica.

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