Oxígeno de vida

Conforme avanzó la pandemia del covid-19 en la comunidad internacional, el nivel de contagio también se extendió en el Perú, y con ello surgieron problemas de abastecimiento para combatir la enfermedad que el país anteriormente no enfrentaba.

Lo primero que se requirió fueron mascarillas para contener la propagación; luego, alcohol para la desinfección de las personas; posteriormente, fármacos como la hidroxicloroquina e ivermectina. De allí, los respiradores mecánicos en casos de pacientes graves, y ahora el elemento vital para luchar contra la cepa y que se encuentra escaso con precios exorbitantes es el oxígeno medicinal.

El Gobierno no ha permanecido impasible ante estas carencias. Con la declaratoria de la emergencia sanitaria nacional se estableció el marco legal adecuado para empezar las adquisiciones, tanto en el mercado local como en el internacional, y siempre con el control concurrente de la Contraloría General de la República, de tal manera que esos requerimientos fueran atendidos a la brevedad dado al nivel de letalidad del coronavirus y con el propósito de disminuir el impacto de la enfermedad en la población, especialmente en los sectores vulnerables.

Y aunque los peruanos vivimos una emergencia de significativas proporciones, no han faltado los especuladores e inconscientes que aprovechando la desesperación de las personas por obtener un balón de oxígeno para mantener con vida a sus familiares contagiados elevan los precios de una manera exorbitante, con grave perjuicio para los pacientes internados. Nada más inhumano que lucrar con esa necesidad de salud.

Por ello, el presidente de la República, Martín Vizcarra, ha dispuesto que este producto sea declarado un recurso sanitario estratégico para luchar contra el covid-19; además, se han establecido medidas extraordinarias para incrementar su producción y así salvar más vidas. La condición de estratégico significa que el oxígeno medicinal es ahora prioritario por encima de su uso industrial, y que el Ministerio de Salud buscará abastecedores externos para dotar de este elemento indispensable en el esquema sanitario desplegado para la recuperación de las personas contagiadas por el virus.

Entre las acciones adoptadas para asegurar la dotación suficiente de oxígeno figuran el establecimiento de un presupuesto de 84 millones 714,000 soles, transferencias adicionales para asegurar la distribución de estos equipos en todos los centros hospitalarios y la instalación de redes de gases medicinales, la compra conjunta de insumos con naciones vecinas y la elaboración de convenios con empresas industriales para elaborar oxígeno medicinal, entre otros.

Si bien la situación de escasez y especulación en el precio de este producto, en Lima especialmente, se debe a que solo hay, por el momento, una empresa que lo elabora, y esa compañía ya habría llegado a su producción límite, tal como lo alertó el ministro de Salud, Víctor Zamora, el Ejecutivo no se ha quedado con los brazos cruzados y en los próximos días pondrá el máximo empeño para garantizar su producción y distribución.

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