Cuarentena que se va despidiendo

Pero sin descuidar la crucial protección frente a la COVID-19.

El Perú parece un país que vive en la ficción, pues mientras el gobierno anuncia que a fin de mes se levantaría la cuarentena, en el día 94 del confinamiento que es hoy ya hace tiempo que esta terminó en la práctica, con muchos negocios formales aún luchando por el permiso para reiniciar sus operaciones que el sector informal ya consiguió en los hechos a medida que la atención del hambre se volvió más urgente que la protección de la salud.

Por ello, es una buena noticia que el gobierno le esté prestando cada vez más atención a la necesidad de sacar a la economía del coma inducido desde la segunda quincena de marzo.

Nunca se sabrá si la cuarentena fue realmente efectiva para disminuir el contagio y la muerte, pero –sin ser ningún epidemiólogo– este columnista creería que sí, aunque es claro que se falló en la organización de zonas de concentración como los mercados.

El efecto que sí fue catastrófico estuvo en la economía, con una caída de la producción de 16% en marzo y 40% en abril, y la pérdida de 2.32 millones de empleos en Lima Metropolitana entre marzo y mayo, casi la mitad del total.

Hay evidencia de que el apagón fue excesivo, por amplitud y extensión, frente, incluso, a otros países de la región que sí permitieron la operación de más sectores en los que se podían establecer condiciones de seguridad.

Pero eso es fácil decirlo ahora y no cuando, hasta hace poco, la mayoría –incluyendo políticos y medios– reclamaban solo por el contagio y hasta ‘acusaban’ a quienes hacían notar la importancia de no cerrar tanto la economía, pues el hambre también mata, como solo interesados en las empresas sin reconocer que los empleos dependen de las mismas, de todo tamaño.

La jefa del comando C19, Pilar Mazzetti, señala que la cuarentena no debe seguir después de fin de mes pues “nuestra economía está sufriendo mucho”, y el presidente Martín Vizcarra anuncia que la reactivación ya debe de empezar, y comienza a romper el prejuicio frente al papel de la empresa privada en este contexto, participando con Confiep ayer en una ceremonia en ese marco. Pero la ciudadanía ya le pasó la factura: hoy, según Ipsos, 56% cree que la cuarentena fracasó y afectó gravemente la economía.

(AUGUSTO ALVAREZ RODRICH)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *