Fiebre alta y desmayos

En la carrera por conseguir la vacuna contra el nuevo coronavirus, algunos países ya han pasado a la tercera fase de pruebas clínicas, la final, en la que prueban las dosis en candidatos voluntarios y estudian los resultados. Se trata, por ejemplo, de la desarrollada por el Centro de Investigación de Vacunas de EEUU y la compañía Moderna, con sede en Cambridge (Massachusetts). Pero no es la única candidata a ocupar el primer puesto: en Rusia, la Universidad de Séchenov (Moscú) ya ha comenzado los ensayos en militares voluntarios. De hecho, ya han trascendido los primeros resultados de los ensayos.

Uno de los voluntarios en el ensayo de la compañía Moderna, un joven de 29 años llamado Ian Haydon, de Seattle, ha sufrido una reacción adversa a la dosis. Según cuenta el diario médico ‘STAT’, 12 horas después de recibir la segunda dosis, Haydon desarrollo fiebre alta, por encima de los 39,5º, y tuvo que acudir a un centro médico. Tras ser dado de alta en Urgencias, se fue a su casa, donde se desmayó.

«Entiendo que compartir mi historia va a ser aterrador para algunas personas», ha expresado a las cadenas de televisión CNN y CNBC, y añade: «Espero que no genere ningún tipo de antagonismo hacia las vacunas en general o incluso hacia esta vacuna».

Además, explica que ha querido narrar su primera experiencia con la intención de que «contrarreste la desesperación que algunas personas sienten por lanzar una vacuna al mercado, independientemente de las consecuencias». «Hay que encontrar una dosis que haga que el cuerpo produzca anticuerpos, pero que no provoque demasiados efectos secundarios», concluye el joven.

En el caso de las pruebas realizadas en Rusia, que comenzaron el pasado 18 de junio, la universidad ha publicado un informe en el que cuenta cómo un segundo grupo de 20 personas ya ha recibido la inyección del medicamento en el Centro Científico y Práctico de Cardioangiología Intervencionista, que forma parte del Centro Clínico de Séchenov.

Los primeros voluntarios experimentaron un ligero aumento de la temperatura y dolor de cabeza en las horas siguientes a la toma. Sin embargo, según apunta la investigación, los síntomas se detuvieron en un día.

La OMS ve factible una vacuna contra el coronavirus para principios de 2021 “La fecha sería primeros del año próximo. Los optimistas dicen que antes de final de 2020. Ojalá tengan razón”.

(EFE)

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