Jim Alí y su investigación reactivadora

Contra lo que cree el congreso, Reactiva-1 ha sido exitoso

Una expresión de la mediocridad del congreso es el cuestionamiento al Programa Reactiva Perú (PRP) con críticas absurdas que desnudan ignorancia y prejuicio.

El congresista Jim Alí Mamani Barriga, de UPP, ha solicitado facultades para investigar al PRP “incidiendo en la determinación de criterios para el otorgamiento de garantías y de beneficiarios de préstamos a través del sistema financiero”. Para no derrochar desconocimiento, él y sus colegas debieran informarse un poquito mejor.

El PRP tuvo dos objetivos que debieran ser sencillos de entender: inyectar capital de trabajo a las empresas pequeñas, medianas y grandes para que llegaran con vida al momento de la reactivación; e inyectar capacidad de gasto en toda la economía.

En contra de lo que sostienen en el congreso, el PRP “ha sido superexitoso, por donde se lo mire”, como señaló ayer el profesor de economía Waldo Mendoza en un artículo publicado en Gestión, por los siguientes motivos:

Primero, el BCR prestó el total de los S/ 30 mil millones del PRP-1 a las entidades financieras y estas a empresas a plazos de hasta tres años, con un año de gracia, a la tasa más baja de la historia del Perú: en promedio, 1.1% anual.

Segundo, a través de 23 entidades, se llegó a 84 mil empresas, el 91% de las cuales son micro y pequeñas empresas a tasas promedio de 1.9% anual cuando estas suelen pagar entre 25% y 40%.

Tercero, el impacto macroeconómico es muy importante al inyectar a la economía 4 puntos del PBI.

En cuanto al empleo, las empresas que recibieron préstamos del PRP-1 generaban casi dos millones de empleos antes de la cuarentena, lo que equivale a la mitad del empleo formal privado.

Con eso en cuenta, lo que se debiera hacer es acelerarse la puesta en marcha del PRP-2 por otros S/ 30 mil millones, el cual podría beneficiar a un número mayor de MYPEs por el aumento del número de meses de venta.

En ese contexto, son absurdas las iniciativas legislativas para controlar tasas de interés o condonar deudas, con propuestas que, como señala Mendoza, ya se aplicaron en el Perú y el mundo con resultados calamitosos y que “no hay un solo economista que haya podido defenderlas razonablemente”.

(AUGUSTO ALVAREZ RODRICH)

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