Referéndum para eliminar la inmunidad en medio de la pandemia es grave, coinciden expertos

Abogados consultados por La República estuvieron de acuerdo en que el Congreso mismo puede revertir la situación con voluntad política. Sin embargo, el tiempo es corto, pues la legislatura culminará este sábado.

Al borde de un nuevo referéndum quedó el Perú a partir de este sábado 4 de julio, y con muy poco tiempo para que se revierta la situación, luego de que el Congreso de la República aprobara, aunque sin alcanzar la mayoría calificada de 87 votos, la eliminación de la inmunidad parlamentaria.

La situación, en pocas palabras, se presenta grave debido a que es mandato directo de la Constitución la convocatoria a la consulta popular directa para resolver, finalmente, si se elimina o no el privilegio legislativo.

Sin embargo, el referéndum llega en un contexto casi dominado por los efectos devastadores de la pandemia de coronavirus en el territorio nacional.

Ante esta posibilidad, La República consultó con especialistas en materia constitucional, quienes coincidieron en la gravedad de la situación y, del mismo modo, estuvieron de acuerdo en que la salida de esta debía venir, inevitablemente, desde el mismo Congreso, movida por la voluntad política de alguna bancada.

Para el constitucionalista Luciano López, una vía sería “que alguien plantee un pedido de reconsideración del voto” de este sábado, y que el presidente del Congreso, Manuel Merino de Lama, lo acepte y se convoque a una sesión extraordinaria del Pleno.

Otra salida sería, según el abogado Julio César Silva, es “que alguna bancada pida la anulación de la votación” del Pleno de este sábado en la mañana.

De lo contrario, acota el letrado, “este referéndum se tiene que convocar entre los 60 y 90 días calendario”, según dicta el artículo 82 de la Ley Orgánica de Elecciones.

“Es decir, estamos hablando aproximadamente entre la primera semana de setiembre a la primera semana de octubre”

Sin embargo, precisa una paradoja, pues fue este mismo Congreso el que aprobó hace poco “eliminar las elecciones primarias justamente para evitar que la gente concurra a votar y se contagie”, pero que ahora ha dejado al país al borde de una convocatoria masiva a votar por la eliminación de la inmunidad parlamentaria.

Es preciso indicar que solo Fuerza Popular votó en contra de la eliminación de la inmunidad parlamentaria con 14 votos. Sin embargo, hubo 25 abstenciones que impidieron llegar a los 87 votos necesarios para la mayoría calificada y, así, evitar el referéndum.

Anular el voto
Aunque no figura como un recurso en el Reglamento del Congreso, lo cierto es que la anulación de la votación es, para el abogado López, ya una “práctica parlamentaria”.

“Hay por lo menos 3 antecedentes de anulación de votos”, sostuvo.

Entre estos se cuentan los de elección de magistrados del Tribunal Constitucional: en el 2014, por el caso de “La Repartija”, y recientemente cuando el Congresos 2020 anuló la votación con la que el fujimorismo y sus aliados designaron a Gonzalo Ortiz de Zeballos como magistrado.

“Todo depende de que el presidente del Congreso acepte”, acotó López. Silva, por su parte, indicó:

“El problema es que para eso se necesita acuerdo o decisión política, para que una bancada presente ese pedido de anulación. Y segundo: la decisión también política de Vizcarra para que convoque a esa sesión extraordinaria”.

Contra el reloj
La legislatura actual culminará a las cero horas de este sábado 4 de julio para que el próximo lunes inicie la segunda del Congreso 2020.

Por ello, “la reconsideración o el pedido de anulación tendría que ser presentado ahora”, según acotó López.

Y apostillando, Silva indicó que “el escenario actual para realizar un referéndum no es el mejor por el covid. Incluso, se eliminaron las primarias justamente para evitar que la gente concurra a votar”.

En síntesis, quedan menos de doce horas para que el Perú no afronte en la coyuntura de la pandemia, un referéndum, y toda la expectativa se deposita en las voluntades políticas de las representaciones del Parlamento, por un lado, y del Ejecutivo, por el otro.

Lo que pasa es que como no ha alcanzado la mayoría calificada (87 votos), el trámite consitucional que establece el 206, dice que el proyecto tienen que convertirse en autógrafa y pasar al presidente par que él haga la convocatoria al referéndum

El antecedente es la de octubre de 2018.

Es el trámite que establece el artículo del 206 de la Constitución

Salvo que alguien plantee un pedido de reconsideración y el presidente del Congreso acepte y llame a una sesión extraordinaria y se reconsideraría el voto

La otra posibilidad para que el Parlamento arregle ese desaguisado, es que alguna bancada plantee ya no un pedido de reconsideración, sino un pedido de anulación de la votación. Porque ya hay por lo menos 3 antecedentes de anulación de votos.

Los casos de las elecciones de los magistrados del TC

Caso repartija y tercera vez que anularon la elección de Ortiz de Zeballos.

Esta figura de la anulación, que no está prevista en el Reglamento, sí está prevista como práctica parlamentaria.

Todo depende de que el presidente del Congreso acepte.

Dos salidas jurídicas.

Lo que pasa es que el presidente de la República llame a una legislautra extraordinaria.

Hoy hasta las 00 horas todavía termina la legislatura.

Pero él no tiene la facultad para plantearle al Parlamento una

Son articulaciones parlamentarias.

Solo los congresistas

La reconsideración o el pedido de anulación tendría que ser presentado ahora.

Y algún vocero pedir que la Junta de Portavoces

Lo que ha pasado es gravísimo.

Con el antecedente que tenemos de octubre de 2018, de la convocatoria a referéndum, vamos a tener un tema

Se puede ir a una segunda votación.

Tiene que ir a referéndum sí o sí. Porque la regla general

Lo que pueden hacer es tratar de ver una fórmula.

Lo han sacado con 82 votos y, en este caso, la reforma constitucional.

(La República)

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