Apoyo a las fuerzas del orden

La participación de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas durante la emergencia sanitaria por el covid-19 ha sido determinante. A las funciones constitucionales que les corresponden, se sumó una responsabilidad igual de importante cuando desplegaron a todos sus efectivos en el período de cuarentena, y hoy, aunque la medida es focalizada solo en algunas regiones del país, es necesario que los peruanos apoyemos esta labor durante la nueva convivencia social.

Este soporte ciudadano debe centrarse en el respeto a las disposiciones sanitarias que impidan la propagación del coronavirus, de tal forma que se aporte a la evolución positiva de los índices de pacientes recuperados y, sobre todo, se impida el contagio de las personas en perjuicio de los policías y de los integrantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, encargados de vigilar en las calles el acatamiento del horario de inmovilización y el cumplimiento de otras acciones como el distanciamiento social y el uso de mascarillas en lugares con alta concentración pública.

El apoyo de los peruanos a los organismos castrenses y especialmente a la institución policial es de carácter vital. Basta con conocer algunas cifras actualizadas por el Ministerio del Interior para motivarnos a darle ese respaldo: en los primeros tres meses de la emergencia sanitaria, un aproximado de 16,000 policías se contagiaron con el covid-19 por estar en la primera fila del contacto directo con ciudadanos que eran asintomáticos y que por su actitud de irrespeto a la inmovilización fueron detenidos por los custodios, a los que infectaban con la cepa viral.

Por fortuna, cerca de 10,000 policías se recuperaron y se pusieron a disposición del comando para reintegrarse a la brevedad a los operativos. Sin embargo, la buena noticia del alta médica de esos agentes también tiene su lado negativo con el fallecimiento de 252 policías en diferentes regiones. También se han registrado contagios y fallecimientos por covid-19 entre los miembros de las Fuerzas Armadas, sin llegar a la cifra de los policías, tal como lo informó el ministro de Defensa, Walter Martos.

Al convertirse en un trabajo de alto riesgo para la vida y la salud, el Gobierno dispuso un ascenso póstumo para los policías fallecidos, el Congreso aprobó una ley para reconocerlos como héroes de la patria y, como beneficio adicional, gracias a la donación solidaria de la empresa privada a los deudos de los fallecidos en cumplimiento de su deber cobraron un seguro de vida de 50,000 soles. A ello se suman las mejoras notables en el Hospital Central de la Policía con la implementación de 44 camas de unidad de cuidados intensivos, 200 balones de oxígeno y conexiones de oxígeno en un ambiente habilitado para pacientes covid-19.

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