Fotocheck político de julio

Julio Guzmán. Está al borde de una UCI política, dando manotazos de recuperación.

María Antonieta Alva.

Los problemas de gestión en diversos sectores terminan todos llegando hasta ella. Al mismo tiempo tiene influyentes rivales en el gabinete. Los empresarios agradecen la reapertura comercial, pero a la vez critican las dificultades del momento económico. La marcha de sus planes de reactivación va a depender del virus.

George Forsyth.

Sigue puntero para el 2021, pero da la impresión de que está demorando algunas decisiones claves. El tránsito fluido desde los temas de La Victoria hacia la escena nacional puede no ser tan automático. Es cierto que la próxima elección va a ser de personas e imágenes, pero algo van a gravitar las propuestas.

Julio Guzmán.

Está al borde de una UCI política, dando manotazos de recuperación. Su imagen no lo está ayudando, y la performance de buena parte de su bancada, un conjunto razonable y de nivel, tampoco. Sin embargo es el único aspirante presidencial que está haciendo cosas, lo cual algo vale.

Pilar Mazzetti.

Impecable coordinación con las otras autoridades de salud. Ahora que lo peor parece haber quedado atrás, ella tiene que lidiar con un engañoso clima de alivio frente a la pandemia. Las principales tareas de su comando están casi todas en las regiones. Mucho está dependiendo de la acumulación de recursos hospitalarios.

Verónika Mendoza.

Aunque su intención de voto es baja (2% en Ipsos), desde su tercer lugar del 2016 se ha sostenido como la única candidatura de izquierda con algún peso. Los entendidos dicen que la siguiente elección es de los populistas, no de los izquierdistas. Pero quién sabe ella podría hacer un esfuerzo unitario en esa dirección.

Julio Velarde.

Con todos los problemas del caso, sus operaciones de salvataje financiero vienen funcionando, y sus políticas son un indispensable apoyo al MEF. Aunque en 14 años al frente del BCR quizás nunca imaginó que en algún momento iba a tener que defender los fueros del banco frente a congresistas faltosos.

Martín Vizcarra.

Con tan buena aprobación, ¿necesita un respiro político? A pesar de la popularidad, es imposible que varios meses de sostenida pandemia y forcejeo con el Congreso no estén dejando desgaste. Es probable que esté calculando qué hacer con su gabinete en Fiestas Patrias. Pero tanta interpelación dificultad hacer cambios.

(MIRKO LAUER)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *