Inversión en regiones

Aunque este impulso gubernamental obedece a la necesidad de paliar el impacto del covid-19, el empeño del Ejecutivo por fortalecer las finanzas regionales y locales, así como sus capacidades, no es reciente.

Los efectos económicos de la pandemia se han registrado en todos los niveles, al punto que han hundido a diversas naciones en la peor de sus crisis. Solo las economías fuertes y de férrea disciplina fiscal ya empezaron a recuperarse, como el caso del Perú, que logra avances significativos en los principales indicadores, especialmente en los de gobiernos regionales y municipales, golpeados por la falta de ingresos debido al estado de emergencia establecido para contener los contagios del coronavirus.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha revelado, por ejemplo, que desde inicios de setiembre la ejecución de la inversión pública en regiones, provincias y distritos empezó a acelerarse por medio de dos líneas de trabajo: la ejecución del gasto público y el desarrollo de programas de empleo temporal. En el caso específico de las municipalidades, a la fecha se transfirieron a escala nacional 865 millones de soles para gastos corrientes, y se tiene una previsión adicional de 500 millones de soles en los siguientes meses.

Aunque este impulso gubernamental obedece a la necesidad de paliar el impacto del covid-19 en el área económica, el empeño del Ejecutivo por fortalecer las finanzas regionales y locales, además de sus capacidades como parte del proceso de descentralización del Estado, no es reciente, sino que viene de meses anteriores. Por ejemplo, en agosto del 2019 presentó un proyecto de ley que propone determinar los recursos que constituyen el Fondo de Compensación Regional a fin de contribuir al fortalecimiento de los ingresos y del financiamiento de las inversiones públicas. La iniciativa ya cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Descentralización y falta lo propio en la Comisión de Presupuesto.

Mientras el proyecto aún es objeto de debate parlamentario, el MEF prosigue con su agenda de reactivación y utiliza todos los instrumentos disponibles de asistencia técnica, con el norte de cerrar brechas, dinamizar la economía local y generar empleo, con el fin de contribuir a la actividad productiva en las regiones y aportar al establecimiento de polos de desarrollo que eviten los efectos perniciosos del centralismo que por décadas ha caracterizado a la República.

Entre esas herramientas figuran Reactiva Perú, el Fondo de Apoyo Empresarial a las Micro y Pequeñas Empresas (FAE-Mype), el FAE-Agro, el FAE-Turismo y el programa Compras Myperú, al cual el Gobierno le ha destinado 1,000 millones de soles, una cifra sin precedentes en su historia, para impulsar a la mypes del país con las compras públicas.

La generación de puestos de trabajo también es una arista a la que el Ejecutivo presta atención en las regiones. Por ejemplo, el programa Trabaja Perú ha creado más de 53,000 empleos temporales con la puesta en marcha de 280 proyectos de infraestructura básica, social y económica, y 683 actividades de intervención inmediata, en beneficio de los peruanos en situación de pobreza o afectados por la emergencia sanitaria.

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