Juan Carlos Morillo, gobernador regional de Áncash, bajo lupa por abandono de cargo

Fiscalía de Prevención del Delito de Áncash derivó a Fiscalía Penal la denuncia contra el gobernador por el presunto delito contra la administración pública debido a su ausencia en el puesto

La ausencia del gobernador regional de Áncash, Juan Carlos Morillo Ulloa, quien se restablece de las complicaciones del coronavirus, podría pasarle factura.

La Fiscalía Provincial Especializada de Prevención del Delito de Áncash emitió ayer una disposición a través de la cual deriva, a la Coordinación de la Quinta Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaraz, los actuados respecto de la denuncia presentada por el ciudadano Oscar Hidalgo Mendoza contra la autoridad regional por el presunto delito contra la administración pública, por abandono de cargo. La acusación considera como agraviado al Gobierno Regional de Áncash.

INDICIOS

El considerando 3 del documento emitido por el magistrado Carlos Rodríguez Martínez, al que Correo tuvo acceso, señala que “al haber sospecha de que el hecho revista carácter de delito, el fiscal se deberá derivar los actuados a la fiscalía competente”, según el Reglamento de las Fiscalías de Prevención del Delito.

En la denuncia, Oscar Hidalgo solicita la intervención del Ministerio Público porque el gobernador de Áncash “no viene ejerciendo sus funciones desde mediados del mes de agosto, habiendo abandonado el cargo e incumplido sus obligaciones”.

El ciudadano también menciona que Morillo no se hace presente en la sede de la institución dejando la región en manos de su “presunta cómplice”, la gerente general Gina Ysela Galvez Saldaña».

Añade que el 16 de agosto, la autoridad ingresó al Hospital III de EsSalud de Chimbote tras presentar un cuadro de infección por coronavirus, siendo seguidamente trasladado al Hospital Rebagliati, en Lima. Ahí fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

El 19 de agosto, Morillo presentó ante el Consejo Regional una solicitud de licencia manifestando que se encontraba impedido de ejercer funciones porque estaba hospitalizado.

El 25 de agosto, el Consejo Regional devolvió los documentos argumentando que se requerían copias certificadas, con lo cual se impidió que asuma funciones el vicegobernador Henry Borja Cruzado.

Luego de salir de alta, Morillo pidió regularizar la licencia por los 26 días de ausencia y asumió “remotamente” el puesto.

Hidalgo Mendoza hace hincapié en la versión que dio el gobernador en el hospital Rebagliati donde dijo que es “trabajador independiente” y no requiere certificado médico, tal como lo reveló Correo.

“Diversas situaciones han logrado evidenciar que el actual estado de salud del gobernador no le permite llevar a cabo ninguna actividad vinculada al cargo (…) También existen otros actos que evidenciarían que el gobernador ni siquiera se encuentran en Áncash ni ha estado en la región luego de su alta hospitalaria”, indica la disposición.

El fiscal considera que los hechos denunciados requieren «actos propios de investigación penal ante la presunta sospecha de comisión de delito de abandono de cargo, incumplimiento de deberes funcionales pues la autoridad habría hecho abandono de cargo.

(Correo Chimbote)

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