Avanzará el país con verdad y responsabilidad

Por: Jaime O. Salomón

El divorcio entre gobernantes y gobernados en América Latina permite que el antisistema se refuerce, fomentando cambios radicales en las políticas de Estado. Estas protestas nacen de la pérdida de contacto con el sentimiento popular y por la desaceleración del crecimiento económico, laboral, educativo, sanitario y alimentario.

Una clase media más consciente de sus derechos, pero más frágil, recuerda que los gobernantes en la región se olvidaron del rol que debían representar en el escenario político y social.

Así, la región se vio afectada por una resistencia pacífica convocada desde las redes sociales, que exige a sus gobiernos un cambio de atención debido a la desigualdad económica y legal que persiste, más la desazón ciudadana por los niveles de corrupción e impunidad.

El descontento generalizado de sus pobladores nace por la disconformidad con aspectos esenciales de la vida y la falta de confianza en las autoridades, lo que desencadena en la pérdida de legitimidad de estas. Según información de Latinobarómetro, se justifica el alejamiento de la ciudadanía hacia la política en la región.

Para acercar la política hacia la población se debería desarrollar un sistema de gobierno que fomente la inclusión de los diferentes sectores, leyes que aseguren la tan ansiada igualdad de derechos y servicios, y anular la impunidad y la corrupción.

Es necesario volver a conectar con la población mediante valores y códigos, así como acercarse a los ciudadanos por medio de las nuevas tecnologías de comunicación, con transparencia, veracidad y coherencia, con el objetivo de encontrar soluciones a los problemas nacionales. Para ello, es imprescindible entender las diversas culturas, dialectos y geografías que tenemos en el Perú.

Lograremos avanzar cuando el grupo que tenga el control sea homogéneo en códigos, valores, principios, preparación académica y experiencia; añadiendo la actitud hacia el país. Estas acciones incrementarán la confianza de la población en la democracia y la institucionalidad.

Acciones y anuncios alejados de la verdad seguirán generando desconfianza. No convirtamos el país en un laboratorio político donde todo es improbable, pero posible. Cambiemos la mentira por la verdad y la irresponsabilidad por responsabilidad. Es clave el acercamiento entre las autoridades centrales, regionales y locales. Es importante tender puentes entre los poderes del Estado. Las autoridades deben generar confianza y fomentar la autonomía de poderes y el respeto a la investidura, en aras de la gobernabilidad.

Solo así se beneficiará el desarrollo de los individuos y la competitividad del país.

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